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El Valle Sagrado de los Inkas conserva algunos de los paisajes y tesoros arqueológicos más fascinantes del mundo andino. Rodeado de imponentes montañas, pueblos tradicionales y fértiles campos agrícolas, este extraordinario destino ofrece una perfecta combinación de historia, cultura, gastronomía y escenarios inolvidables. A lo largo de esta experiencia descubrirás importantes sitios arqueológicos mientras disfrutas de uno de los climas más agradables de la región del Cusco.
La experiencia inicia con un recorrido panorámico hacia Ollantaytambo, considerado uno de los últimos pueblos inkas vivientes y la fortaleza más importante que resistió la invasión española. Sus estrechas calles empedradas, antiguos canales de agua, templos ceremoniales y monumentales terrazas de piedra permiten apreciar la impresionante ingeniería y planificación urbana desarrollada por el Imperio Inka. Durante la visita, el guía compartirá historias y leyendas vinculadas a este histórico santuario, incluyendo la famosa historia de amor entre el general Ollantay y la princesa Cusi Coyllur, hija del emperador Pachacutec.
Posteriormente, el recorrido continúa con una experiencia gastronómica en medio de los impresionantes paisajes del Valle Sagrado. Aquí disfrutarás de un almuerzo preparado con ingredientes locales y sabores tradicionales andinos combinados con propuestas contemporáneas que resaltan la riqueza culinaria de la región.
Más adelante, la ruta se dirige hacia las impresionantes Salineras de Maras, un espectacular conjunto de miles de pozas de sal construidas sobre la ladera de la montaña y utilizadas por familias locales desde tiempos ancestrales. El intenso color blanco de las terrazas crea uno de los paisajes más fotografiados del Valle Sagrado, mientras que la sal de Maras es reconocida internacionalmente por sus propiedades minerales y su sabor especial.
Finalmente, el recorrido culmina en Moray, un extraordinario complejo arqueológico conformado por enormes terrazas circulares que descienden hacia el interior de la tierra. Este enigmático lugar habría funcionado como un antiguo laboratorio agrícola inka, donde se experimentaban distintos microclimas para mejorar la producción de cultivos en diversas regiones del imperio.
Al finalizar esta inolvidable experiencia, retornarás a tu hotel, donde podrás descansar, disfrutar de una relajante ducha y disponer de la noche libre para cenar por cuenta propia o continuar disfrutando de la magia del Cusco a tu propio ritmo.